Un día de pequeño, no recuerdo que hice pero me castigaron sin galletas. Entonces supe que llegaría la ansiada libertad, el final de los castigos, porque se sabe que después de un castigo tan absurdo no quedan cosas lógicas con las que castigar a un niño.
© castigado sin galletas 2010 · antonio vivancos · cuky
Si no ves correctamente este mailing pulsa este enlace